jueves, 26 de septiembre de 2013

LA ANTICRESIS



La anticresis es un derecho real de garantía por el cual cuyo objeto se concreta en los frutos de un bien inmueble. Este derecho aparece regulado en el Código Civil, junto a la Hipoteca y la Prenda. De ahí, que, en ocasiones, se hayan producido confusiones en la doctrina y la jurisprudencia. 

 Así, en el citado texto se establece que con la anticresis el acreedor adquiere el derecho de percibir los frutos de un inmueble de su deudor, con la obligación de aplicarlos al pago de los intereses, si se debieren, y después al del capital de su crédito.

Como en el caso de la prenda, esta garantía otorga al acreedor un derecho de retención, por lo que no estará obligado a restituir la finca al deudor hasta que la obligación se haya cumplido. 

En cuanto a los deberes que tiene el acreedor, el Código Civil establece que, salvo pacto en contrario, está obligado a pagar las contribuciones y cargas que pesen sobre la finca. Además, también debe realizar los gastos necesarios para su conservación y reparación. No obstante, se deducirán de los frutos las cantidades que emplee en uno y otro objeto.

Por otra parte, la ley establece que el acreedor no adquiere la propiedad del inmueble por falta de pago de la deuda dentro del plazo convenido. Ello incluso aunque así se haya pactado. Por el contrario, lo que la Ley sí permite es que el acreedor pida al deudor el pago de la deuda o la venta del inmueble, de acuerdo con el procedimiento establecido en la Ley de Enjuiciamiento Civil

Además, las partes también podrán pactar que los intereses de la deuda se satisfagan con los frutos que haya producido el inmueble que es objeto de la anticresis.

LA PRENDA PIGNORATICIA EN EL DERECHO CIVIL ESPAÑOL



La prenda es un derecho real por la que el deudor debe transmitir la posesión de la cosa pignorada al acreedor o a un tercero hasta que la obligación se cumpla. El Código Civil, después de establecer una serie de disposiciones comunes a la hipoteca y la prenda, se dedica a regular en profundidad esta última, en los artículos 1863 y siguientes.

En cuanto al objeto de la prenda, la cosa pignorada, puede ser cualquiera de las cosas muebles que estén dentro del comercio, siempre que sean susceptibles de posesión. 

Por lo que a la regulación de esta garantía se refiere, el Código establece que la constitución del derecho de prenda da derecho al acreedor para retener la cosa en su poder o en el de la tercera persona a quien hubiese sido entregada, hasta que se le pague el crédito.

No obstante, si mientras el acreedor retiene la prenda, el deudor contrajese con él otra deuda exigible antes de haberse pagado la primera, podrá aquél prorrogar la retención hasta que se le satisfagan ambos créditos, aunque no se hubiese estipulado la sujeción de la prenda a la seguridad de la segunda deuda.
Sin embargo, el acreedor no tiene derecho a usar la cosa pignorada sin la autorización de su dueño. Por tanto, si lo hiciese o abusase de ella, el deudor podrá pedir su consignación. 

Además, el acreedor deberá restituir al dueño de la cosa con los intereses que la prenda hubiera producido estando en su posesión, si se le deben. Si no se le deben, o en cuanto excedan de los legítimamente debidos, los imputará al capital.

Por último, debe tenerse en cuenta que el acreedor tiene la obligación de cuidar la prenda con la diligencia de un buen padre de familia, respondiendo de su pérdida o deterioro ante el propietario.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Clases de sociedades civiles

Ya hemos comentado anteriormente en este blog que las sociedades civiles las constituyen personas que , mediante contrato, se comprometen a poner en común bienes, trabajo, dinero o industria para realizar una actividad y repartir los beneficios entre los socios.

Dentro de la sociedad civil, podemos distinguir dos tipos:
  • Sociedad civil particular: tiene por objeto cosas determinadas, su uso, o sus frutos, o una empresa señalada, o el ejercicio de una profesión o arte. 
  • Sociedad civil universal: Dentro de la sociedad universal encontramos a su vez dos tipos:
  1. Sociedad universal de todos los bienes presentes: en este caso pasan a ser propiedad común todos los bienes de los socios y todas las ganancias que se adquieran con ellos.
  2. Sociedad universal de todas las ganancias: son propiedad común todo lo que los socios adquieran por su trabajo o industria mientras dure la sociedad. 

lunes, 2 de septiembre de 2013

La sociedad civil

La sociedad civil es un contrato de colaboración entre dos personas por las que estas se unen poniendo en común dinero, trabajo o recursos para llevar a cabo una actividad y repartir las ganancias entre los socios.

La sociedad civil se constituye mediante contrato entre los socios, que deben de ser al menos dos. Por ello, las sociedades civiles son más fáciles de constituir que las sociedades mercantiles, pues no hace falta inscribirlas en el Registro Mercantil ni realizar una aportación de capital inicial.

Estas sociedades tributan por IRPF, debiendo cada uno de los socios declarar sus ganancias por separado, y están exentas de pagar Impuesto de Sociedades, si bien sus socios responden personal e ilimitadamente por las deudas de la sociedad, pudiendo los acreedores ir contra ellos.