domingo, 27 de octubre de 2013

LA PERMUTA



La permuta es el contrato por el cual una de las partes entrega a la otra una cosa, a cambio de recibir otra, es decir, se intercambian dos cosas. 

El Código Civil ha establecido la diferencia entre compraventa y permuta, estableciendo que, para que exista una compra cuando en pago se da dinero y una cosa, será necesario que el valor del dinero sea superior al de la cosa, en caso contrario se considerará que existe un contrato de permuta. 

No obstante, la Ley también establece que en estos casos en los que el precio se componga de dinero y otra, tendrá la calificación que las partes acuerden.

En general, para la regulación de la permuta la ley se remite a lo establecido para el contrato de compraventa. No obstante, el Código Civil sí establece un par de normas específicas de este contrato.
La primera de ellas se refiere al caso en el que uno de los contratantes entregase una cosa que no le pertenece. En estos casos, la persona que lo ha recibido no estará obligado a entregar la suya y bastará con que devuelva la que hubiese recibido. 

En segundo lugar, la ley se refiere a la evicción de la cosa dada en permuta, estableciendo que el perjudicado podrá optar entre que se le devuelva la cosa que entrego a cambio o en recibir una indemnización.

EL CONTRATO DE COMPRAVENTA



El Código Civil dedica el Título IV del Libro IV a regular con detalle el contrato de compraventa, estableciendo, en el artículo 1445, que por el contrato de compra y venta uno de los contratantes se obliga a entregar una cosa determinada y el otro a pagar por ella un precio cierto, en dinero o signo que lo represente.
 
La fijación de este precio cierto nunca podrá dejarse en manos de uno sólo de los contratantes,  pero el Código establece que el precio se tendrá  por cierto cuando lo sea con referencia a otra cosa cierta, o que se deje su señalamiento al arbitrio de persona determinada. En este último caso, si ésta no pudiere o no quisiere señalarlo, el contrato será ineficaz.

Además, También se tendrá por cierto el precio en la venta de valores, granos, líquidos y demás cosas fungibles, cuando se señale el que la cosa vendida tuviera en determinado día, bolsa o mercado, o se fije un tanto mayor o menor que el precio del día, bolsa o mercado, con tal que sea cierto.

Por último, es importante señalar que, para que el contrato de compraventa se perfeccione, es necesario únicamente que comprador y vendedor acuerden la cosa y el precio, aunque no los hayan intercambiado.