jueves, 26 de junio de 2014

La novación

La novación
La novación se contempla como una causa de extinción de las obligaciones recogida en el Código Civil en el artículo 1156, aunque en el mismo parece que se contempla como una institución a través de la cual solo se produce una modificación de las obligaciones.

La doctrina, por lo tanto, entra en debate acerca de si sería necesario reconocer la existencia de una novación modificativa y de otra novación extintiva. Sin embargo, Lacruz establece con buen parecer que solo puede existir la novación extintiva ya que no tiene sentido hablar de novación modificativa ya que la modificación que la origina necesariamente provoca la extinción de la obligación y el nacimiento de una nueva relación.

El problema que pueda surgir es delimitar cuando una modificación produce su extinción o es un cambio del acuerdo anterior. En el artículo 1204 del Código Civil se establecen ciertos criterios que permiten discernir cuando nos encontramos con una novación y cuando ante una mera modificación: voluntad de extinguir la obligación antigua y de que nazca una nueva, el denominado animus novandi; y la absoluta incompatibilidad entre la obligación anterior y la nueva. En base a estos criterios hay modificación cuando no hay voluntad ni incompatibilidad.

sábado, 14 de junio de 2014

Cesión de créditos

Cesión de créditos
La cesión de créditos supone la transmisión de un crédito a otra persona. Normalmente opera a través de un negocio jurídico. Si la cesión es gratuita se realizará a través de una donación pero si pretende obtener un rendimiento la cesión se realizará a través de una compraventa, por ejemplo.

La regulación de esta figura se encuentra en el artículo 1526 y siguientes del Código Civil.

En la cesión de créditos siempre es necesaria la existencia de tres sujetos: acreedor, deudor y aquel que adquiere el crédito, es decir, el que pasará a ser el nuevo acreedor. Bien es cierto, que solo se exige la participación del cedente y cesionario, esto es, del antiguo y del nuevo acreedor que son los únicos que tienen que consentir la cesión. El deudor no forma parte de la cesión por lo que es indiferente a la cesión.

El objeto de la cesión es el crédito, el cual debe ser un crédito transmisible tal y como establece el artículo 1112 de modo que si fuera intransmisible es posible que el deudor oponga la intransmisibilidad del mismo al nuevo acreedor. El crédito se cede con todos sus derechos accesorios, por ejemplo, una garantía mediante hipoteca.