viernes, 25 de julio de 2014

Rescisión de contratos

Rescisión de contratos
La rescisión es una figura jurídica para reparar un perjuicio económico que ocasiona un contrato válido. En el momento en el que se declara la rescisión de un contrato deja de producir efectos.

Las causas de rescisión son las siguientes:


  • Los contratos celebrados por tutores en nombre de menores, cuando éste haya sufrido lesión en más de la cuarta parte del valor de las cosas que han sido objeto del contrato. 
  • Los celebrados en representación de ausentes y sobre los que se haya causado la lesión mencionada anteriormente. 
  • Los celebrados en fraude de acreedores, cuando no puedan cobrar de otro modo lo que se les deba. 
  • Los contratos que se refieran a cosas litigiosas, cuando hubieran sido celebrados por el demandado sin el conocimiento de los litigantes o del Juez. 
  • Cualquier otro caso determinado por la Ley. 
La acción rescisoria es subsidiaria y excepcional, lo que significa que el perjudicado sólo podrá acudir a la misma cuando no tenga más recursos.

El plazo para interponer esta acción es de cuatro años, siendo un plazo de caducidad.

La legitimación activa corresponde al perjudicado y a sus herederos que podrán actuar contra todos aquellos que hayan intervenido en el contrato a rescindir.

martes, 15 de julio de 2014

La ganancia patrimonial derivada de la dación en pago exenta de IRPF

La ganancia patrimonial derivada de la dación en pago exenta de IRPF
En la reforma fiscal presentada recientemente por el Gobierno se ha recogido un punto importante en relación con la dación en pago derivada del impago de una hipoteca la cual está al orden del día en nuestra sociedad dada la coyuntura de crisis actual.

La medida supone una exención fiscal del pago del impuesto sobre las personas físicas a favor de los propietarios que se han visto obligados a entregar sus viviendas como consecuencia de la incapacidad para hacer frente a los pagos derivados de la hipoteca que recaía sobre tal vivienda. De este modo, en ocasiones, la entrega de la vivienda, teniendo en cuenta los intereses que se aplican a lo largo del pago de la hipoteca, cancelaba la deuda sin embargo ésta era superior al valor de la casa. Se establecía que esas plusvalías obtenidas por la dación en pago tenían que tributar por IRPF y este aspecto es el que la reforma fiscal presentada por el Gobierno ha eliminado en atención a las circunstancias actuales.

En el 2013, ya se habían eximido algunas de estas ganancias patrimoniales obtenidas como consecuencia de las daciones en pago pero solo para aquellos que estuvieran en el denominado “umbral de exclusión”.