martes, 26 de agosto de 2014

Protección de la posesión

Protección de la posesión
El artículo 446 del Código Civil establece que todo poseedor tiene derecho a ser respetado en su posesión y si fuera inquietado en ella deberá ser amparado o restituido en dicha posesión por los medios que las leyes estableciese. De ello se deduce que la protección posesoria se confía a medios judiciales y no a la propia autoridad del poseedor.

Los medios de judiciales de defensa posesoria aparecían regulados en la antigua Ley de Enjuiciamiento Civil de 1881 mediante los interdictos de retener y el de recobrar. Hoy en día en la legislación, los juicios tendentes a proteger la posesión responden a la regulación de los juicios verbales “por razón de la materia” y se engloban en el artículo 250.1.4º LEC en los juicios verbales “en los que se pretende la tutela sumaria de la tenencia o de la posesión de una cosa o derecho por quien haya sido despojado de ellas o perturbado en el disfrute”.

A través de estos se atiende al mantenimiento de la situación posesoria actual frente a la perturbación que procede de un tercero o a la restauración de la situación en que se encontraba el poseedor que es el legitimado para emprender las acciones.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Pignoración o prenda

Pignoración o prenda
El Código Civil regula la pignoración en los artículos 1.863 y siguientes y consiste en el acto de dar o dejar en prenda. Se trata de una garantía real como lo es la hipoteca pero en este caso la pignoración recae sobre bienes muebles que pueda ser objeto de compra o venta. Ambas, eso sí, lo que buscan es amparar una obligación principal y de ese modo se facilita el tráfico jurídico y el cumplimiento de lo acordado entre las partes de un contrato o las normas establecidas por ley.

Son ejemplos de obligaciones que pueden llevar consigo una pignoración un préstamo, un aplazamiento, la ejecución de ciertas obligaciones, de modo, que todas ellas constituyen la obligación principal y la prenda o pignoración es accesoria pero dependiente del cumplimiento de la primera, así que si se cumple con lo pactado, la pignoración o prensa desaparece o se extingue.

Aunque cabe la posibilidad de que se pacte una prenda sin desplazamiento, lo habitual es que se produzca el traslado de la posesión del bien mueble a la esfera del acreedor para evitar la posibilidad de que el propietario ya no poseedor disponga de ella en algún modo en perjuicio del acreedor.